Archivo mensual: enero 2011

Mereces morir si no has visto Fawlty Towers

No soy elitista ni nada por el estilo, pero es cierto. Si no ves esta serie, no mereces seguir en este mundo. Pero más que nada porque ¿Cómo puedes vivir sin haber visto esta obra maestra?

Cuando John Cleese todavía estaba con los Monty Python, se alojaron en un hotel de la costa, en el que el dueño era una peste (casi bubónica). Por ejemplo, estaban comiendo y Terry Gilliam, estadounidense, cuando come carne, corta todos los trozos y luego se los come. Llega el dueño y dice: “We don’t eat like that here!” (“¡Aquí no comemos así!”). Todos los integrantes de Monty Python, menos John Cleese, se cambiaron de hotel. Cleese llamó a su mujer, fascinado por aquel hombre desagradable. He aquí su inspiración para esta serie.

Al dejar Monty Python’s Flying Circus después de tres temporadas, comienza a escribir esta magistral comedia con su mujer de entonces, Connie Booth.

Basil Fawlty es Cleese, el dueño del hotel. Su mujer es Sybil Fawlty (Prunella Scales). Son el típico matrimonio que ha decaído tanto que duermen en camas separadas. Pero ahí siguen, juntos.
La camarera, Polly Sherman (Connie Booth), es dulce, joven y artista. Imprescindible. Ah, Manuel (Andrew Sachs), el otro camarero. Originario de Barcelona, no tiene ni idea de inglés pero cobra poco, y le pone mucho empeño.

En cada episodio (de veinte minutos cada uno) les ocurre algo con los clientes. Alguna vez es un cliente que se suicida, otra vez es un inspector. En fin, cosas que pasan en los hoteles todos los días, pero que en éste derivan a la catástrofe.

Escribiendo, tardan dos semanas por episodio. Y es que se entiende. Todo en la serie es magnífico. Cada detalle, cada frase que pasa casi desapercibida. En alguna ocasión tuve que parar el DVD de lo que me estaba riendo.
Editando, tardan dos horas por minuto de imagen, si no recuerdo mal. Y claro, se ven fallitos y cosas, pero ¿quién tiene tiempo a fijarse, sino puedes parar de reír?

Me la sé de memoria, las dos temporadas, los doce episodios. TO-DO.
Mi episodio preferido es Communication Problems, después Basil The Rat, creo. Pero son todos geniales.

Hay que verla en inglés. No me vale eso de “Ay, es que yo el inglés no lo domino”, no. Te descargas subtítulos si hace falta, me da igual. Si la ves en castellano, mereces morir también. Hasta con los subtítulos en castellano se pierden muchas cosas, pero bueno, todo el mundo se merece una oportunidad.

No hay más que decir. Ya os estoy viendo descargando los episodios. Perdón, quiero decir que ya os estoy viendo ir a la tienda más cercana y compraros esta serie. ¡Hale, arreando!
(Yo la serie la tengo en original, me compré los DVDs, no tiene nada de malo comprar las cosas en original, y si hay una serie que merece que se compre en original, es ésta.)

Nota:
En IMDb tiene un 9,3. Yo le pongo un 10.

Enlaces:
Wikipedia (en inglés).
Wikipedia (en castellano).
IMDb.


Human Target, esa serie de “pif, paf, puf”

“Pif, paf, puf” es algo que dice mi madre (y que he adoptado) y que describe una película o serie de acción. En resumen, donde se dan de hostias (para los lentos: es una onomatopeya de cuando repartes leches).

Human Target es una de esas series. Pero no se reparten hostias como en las películas de Jean Cluade Van Damme, en las que te quieres morir de vergüenza de lo falso que es y que jamás admitirás en público que has visto algo suyo. No, en Human Target, lo primero que salta a la vista es lo curradas que están las escenas de pelea (cosa muy rara en una serie) y eso hay que apreciarlo. Además, es una serie basada en un cómic, y no sé vosotros, pero por norma general, no lo hacen bien. Pero hay excepciones. Human Target y The Walking Dead (de la que hablaré otro día) son ejemplos.

Christopher Chance (Mark Valley) es un personaje misterioso y del que se van sabiendo cosas poco a poco. Su trabajo consiste en proteger a las personas de amenazas serias. Lo hace junto con un ex policía, Laverne Winston (Chi McBride) y un criminal, Guerrero (Jackie Earle Haley).
La serie va por la segunda temporada en la que se añaden dos mujeres (en la primera temporada es lo que faltaba, estaba claro): Ilsa Pucci y Ames. Indira Varma (Pucci) hace un papel excelente, cosa que también hizo en Luther, de mujer rica que acaba de perder a su marido y Janet Montgomery (Ames), es una ladrona que puede robar, hackear y hacer de todo como nadie. Aunque su papel es más de enseñar carne, le da un toque a la serie que al final la hace imprescindible.

Es una serie entretenida, divertida y visualmente muy trabajada. Las historias están bien hiladas y al final caemos rendidos (o rendidas) al apocalíptico y pesimista Chance. Aunque yo admito que prefiero a Guerrero.

Yo creo que en realidad, lo que engancha de la serie son los personajes. Al principio un misterio completo y luego, aunque aprendes sobre su pasado, siguen siendo interesantes. Y, admitámoslo, normalmente se pierde el interés cuando conoces detalles.

Nota:
En IMDb tiene un 8,3 y yo estoy de acuerdo. Le pongo un 8,5.

Enlaces:
Wikipedia.
IMDb.


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