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Being Human, ni fu ni fa

Otra malilla.

Esta, la pena, es que podría haber sido buena. De verdad que sí. Me explico.

Hicieron un episodio 1×00, como piloto. En este, el vampiro es Guy Flanagan y la fantasma es Andrea Riseborough. Esos dos actores los cambiaron por Aidan Turner y Lenora Crichlow. ERROR. La nueva fantasma si acaso pasa, pero el vampiro lo hacía a la perfección Flanagan, ¿por qué cambiarlo?

He leído que era porque la BBC quería darle un toque de comedia, que no sea un drama, que el vampiros de Flanagan era muy gluaco, demasiado triste y reflexivo. No te fastidia, llevas cien años vivo (o medio vivo), lo mínimo que puedes hacer es volverte reflexivo.

La serie va sobre cómo la fantasma, el vampiro y el hombre lobo conviven el día a día. La idea es buena. En los episodios que siguieron al piloto, cambiaron también la personalidad de los personajes (para darle el toque humorístico, supongo) y eso fue otro error. De hecho, los personajes del piloto me resultaron más graciosos. Un humor ácido con un toque de “la vida es así” que es lo más lógico dada la serie.

O Aidan Turner lo hace fatal o es que los cambios eran malos. Mi teoría es ambas cosas.

Cambiando los personajes hicieron de un drama/comedia-ácida a un drama mediocre que te hace decir que si es para eso, las criaturas sobrenaturales no deberían existir.

Hay tres temporadas, 23 episodios (piloto incluido). Habrán más en 2012. Si tengo tiempo que perder veré los nuevos capítulos, aunque lo dudo.

Hay una versión estadounidense. No pienso ni verla.

Nota:
IMDb y yo discrepamos en esta también. Tiene un 8,2. Yo le pongo un 4,2.

Enlaces:
IMDb.
Wikipedia.

Anexo I: recomiendo ver sólo el piloto. Así no hay decepción.

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This Is Not My Life, mi primera neozelandesa

Y para ser una primera, no está nada mal.

Voy a ser sincera: aprendí la existencia de esta serie porque el actor principal actúa en la nueva de V y llamó mi atención, por así decirlo. Busqué su ficha en IMDb (dónde sino) y vi que había hecho esta serie, en la que protagonizaba el papel principal. Corrí a comprármela, pero no la encontré, así que me la descargué (ya me he dado un azote en la mano, no os preocupéis).

Creo que la vi en dos días, quizás tres. Engancha a muerte.

Alec Ross, interpretado por Charles Mesure (groar, si se me permite) se despierta una mañana y no recuerda nada: ni quién es, ni dónde está ni con quién vive. Su mujer, Callie Ross (Tandi Wright) es la típica ama de casa, adora a sus dos hijos y parece que no ha roto un plato en su vida.
La serie se desarrolla en la idílica ciudad de Waimoana. Demasiado idílica. Es 2020 y todo es tecnología respetuosa con el medio ambiente, modernidad. Justo como queremos que sea el futuro. El problema es que Alec Ross se da cuenta de que no es del todo idílica en realidad y que hay algo detrás de todo ese tinglado.
La doctora Natasha Collins (Tania Nolan) es la médico de las clínicas ‘Wellness’. Desde el principio se ve que sabe más que la populación pero es sólo cuando ya avanzada la serie, su personaje se hace interesante y donde interactúa más con Ross.
Cuando Alec Ross conoce a Jessica Wilmott (Miriama McDowell) es cuando ya no puedes dejar de ver episodio tras episodio. Jessica, como Alec, intuye que no pertenece en Waimoana y que hay algo raro. Es cuando se conocen que empiezan a investigar realmente qué es Waimoana y qué hacen todos allí. El problema es que Gordy Leach (Steven A. Davis) está enamorado de Jessica y la relación se hará difícil.

Al principio, andas un poco perdido (o perdida, en mi caso). Te preguntas que qué narices pasa y suspiras pensando que va a ser un drama familiar; de esos que se suponen que acongojan el corazón. Pero en realidad, es una serie muy interesante, que a cada episodio desvela cosas y esconde otras. Luego empiezas a sospechar y si eres un poco conspiranoide, como yo, te haces una buena idea de lo que ocurre antes de que se haga claro. Esto le podría quitar interés a la serie, pero cuando se sospecha algo, siempre se busca una confirmación, así que compensa.

El acento neozelandés es curioso y difícil de comprender si no se está acostumbrado (lo cual no es mi caso) pero para eso dios inventó los subtítulos.

Hay trece episodios de unos cuarenta minutos cada uno. De momento sólo hay una temporada y no se sabe si harán una segunda. Habrá que rezar para que tengan dinero en Nueva Zelanda y puedan hacerla.

Nota:
En  IMDb tiene un 8,3. Yo le pongo un 8,5.

Enlaces:
Wikipedia (en inglés).
IMDb.

By the way, happy Saint Patrick’s Day!


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